Los lotes de “Inversión” en Yucatán

Los lotes de “Inversión” en Yucatán

Por LMNI. Iván Cervera López; MBA. Director de Mayakin Experiencias Inmobiliarias Editado por LCTC. Jorge May 

Hoy en día los autodenominados “lotes de Inversión” son el producto inmobiliario más vendido en Yucatán, por mucho. Aprovecho escribir al respecto ya que me parece un tema delicado que podría estar de la mano de esta “burbuja inmobiliaria” de la que tenemos que cuidarnos al futuro y otros problemas que podrían traer al estado. 

Antes que nada, busquemos definir qué son los “lotes de Inversión”; ya que es una terminología que obedece más a una cuestión comercial, que a una cuestión de lo que realmente es.

Los “lotes de Inversión” son estos terrenos que se comercializan a precios muy accesibles, con financiamiento a 1-2 años, mínimo y que prometen, que en un plazo que varía mucho, van a valer más y se podrán revender o aprovechar para construir; PERO, que al mismo tiempo, no ofrecen la urbanización necesaria (calles, banquetas, luz), ni la certeza legal; encontrándose el 95% de las veces en medio de la nada, sin posibilidad de proyectar el desarrollo y vocación de esa zona. 

“El aprecio desbordado por esta ciudad ha ocasionado la compra de terrenos fuera de la zona urbanizada, a una distancia de 50 kilómetros (20 minutos del centro), sin servicios, sin calles y con la esperanza de obtener plusvalías con la lotificación y posterior reventa de la tierra, los cuales, el consultor inmobiliario Cristian Cantó, alertó, los convierte en “lotes basura” Expansión 2020

LA REALIDAD ACTUAL

Tengo que reconocer que personalmente promoví ciertos lotes de inversión que consideraba, tenían características positivas, los cuales resultarían en una buena inversión.  Hace 3-4 años, había zonas los suficientemente cerca de desarrollos habitacionales, como para saber que el crecimiento iba a llegar en un plazo determinado, a un precio lo suficientemente accesible para una inversión cómoda que le permitiera a un segmento, que, por sus posibilidades económicas, normalmente no tiene acceso a invertir en el mercado inmobiliario; incluso, tuvimos varios casos de éxito de clientes que compraron y revendieron con muy buenas utilidades. 

Ganaba el que vendía el terreno original, el que invertía en la división, calles, mojoneras y el que compraba. GANAR-GANAR para l@s involucrad@s, generando riqueza para todo@s.

Sin embargo, desde hace 2-3 años, derivado al buen negocio que resultaba para el “desarrollador”, y por la alta demanda, comenzó un abuso de este tipo de productos; haciendo que cualquier persona con un terreno divisible por su tamaño, sin importar donde estuviera, empezara a vender, “lotes de Inversión”. 

Se volvió muy fácil contratar a un arquitecto que hiciera una división enfocada a poder vender el mayor número de terrenos posibles, renders tan llamativos como se pudiera y a darle con todo al marketing digital, vendiéndole principalmente a gente de fuera del estado que tiene muy poco contexto al respecto y que se dejan llevar por esos “proyectos”, “cerca” de la zona industrial de Hunucmá o “cerca” de la costa, ya sea Celestún, Sisal, Telchac, Santa Clara o Dzilam de Bravo, en su mayoría. 

“No se deje llevar por la publicidad que aparece en internet y redes sociales, ya que en la era de la tecnología, esta nos puede hacer creer que existe algo donde realmente no hay nada.”, argumenta, La presidenta de la AMPI, Gabriela Chavarría para Punto Medio, 2021

El PROBLEMA

Un tema relevante a considerar, más allá de la ubicación, que los vuelve proyectos muy a largo plazo (no menos de 15-20 años desde mi punto de vista), es que si no se entregan con las calles de acceso, cómo mínimo (como en la gran mayoría de los casos sucede) estos terrenos, dependen de que el resto de la urbanización (pavimento, luz, principalmente), venga de una inversión particular que deja de tener sentido por el contexto (lejanía, muchos dueños diferentes, alto costo de llevar los servicios). 

Lo más importante para el análisis es que incluso, en estos últimos proyectos que ya ofrecen algunos servicios, siguen sin tener una vocación inmobiliaria, son más que nada, un negocio financiero para el dueño que vende.

Normalmente son muchísimos “lotes de Inversión” en la misma zona (hay zonas con más de 5,000 lotes juntos) sin planeación para escuelas, parques, hospitales, e infraestructura básica para el día a día; así como tampoco cuentan con las condiciones de urbanismo mínimas necesarias, sobre todo en cuanto a las vialidades principales. Muchas veces son carreteras que conectan poblados y que máximo, se podrán crecer a un carril, más acotamiento por lado; no me imagino el momento donde esos lotes pretendan tener una vivienda encima y el flujo vial tenga que circular por las calles internas que el mismo desarrollo dejó y con las que cuenta como conectividad con la carretera paraestatal ¡Va haber un caos vial y desorden por la falta de espacios!

LA RECOMENDACIÓN 

Busca siempre invertir tanto capital como puedas, pero no tires tu dinero en “proyectos” que son desarrollados por personas que no tienen las capacidades que se requieren para hacerlo.

Investiga y analiza tu situación actual, es mejor tomárselo con calma, siguiendo las metas de ahorro o invirtiendo en otro tipo de productos que harán tu dinero moverse, haciéndolo crecer, hasta tener suficiente para mirar productos inmobiliarios de calidad, con certeza legal, privilegiada ubicación y proyección de crecimiento, asegurándote un buen rendimiento.

Si hay proyectos accesibles con la suficiente certeza y planeación para que resulten una buena inversión, ¡solo es importante buscar asesoría!  #inviertedondeteconviene

Pero tú, ¿Qué opinas de los “lotes de inversión”? Te invito a dejar tus opiniones y comentarios, para abrir conversación en un tema tan relevante y delicado, en la actualidad de Yucatán.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Comparar