Cuánto gastaste el 14 de febrero

Por  LMNI. Iván Cervera López; MBA. Director de Mayakin Experiencias Inmobiliarias  

Editado por LCTC. Jorge May 

En mi opinión, uno de los peores errores de la cultura global actual es el consumismo. Esta falsa “necesidad” que nos han creado a casi todos los humanos, con el fin de que compremos cosas materiales y que nos “sintamos bien”, momentáneamente. 

Derivado de un pésimo control sobre los medios de comunicación y las campañas publicitarias, encargadas de atascarnos productos que, 90% de las veces, no necesitamos, son de mala calidad o diseñados para ser desechables, lo que provoca que en un muy poco tiempo necesites reemplazarlo, volviendo a gastar.

El consumismo tiene un impacto muy negativo en la sociedad, desde contaminación, materialismo (conducta en la cual las personas valen por lo que tienen y no por lo que son; lo cual fomenta muchísimo la ruptura social, uno de los principales motivos que tienen al país en el contexto político en el que estamos hoy.), problemas emocionales (está comprobado que el consumismo nos distrae mucho de nuestra vida diaria, ya que puede ocupar hasta el 15% de nuestros pensamientos: “qué voy a comprar”, “qué lugar no conozco para comer”, “cómo impresionaré a x persona”, etc. Produciendo ansiedad, problemas de autoestima) y problemas económicos. 

Por el contexto de este artículo (y por ser el contexto del que más conocimiento y expertise tengo), me enfocaré en el último punto: los problemas económicos.

Antes de empezar quisiera aclarar que a menos que seas una persona con total libertad financiera, el cual acumula tal riqueza que sus gastos son completamente irrelevantes sin importar los montos, debido al volumen gigantesco de sus ingresos; de esos que sólo hay unos 50 en todo el mundo y que por lo menos, 3 generaciones de su familia tienen asegurada su riqueza, sin importar lo que pase; este artículo te puede servir mucho. 

Ahora sí, te pregunto ¿Cuánto gastaste este 14 de febrero? Trata de hacer un cálculo real, hazlo internamente y se sincero contigo para no disfrazar algún gasto que quieras ocultar. Si gastaste una cantidad importante, te tengo una mala noticia; existe una fórmula infalible que dice: El nivel de gasto en regalos del 14 de febrero es igual y directamente proporcional a la necesidad de inteligencia financiera; es decir, mientras más gastas en lo innecesario = necesidad aprender finanzas personales. 

Ahora, piensa en el impacto que tuvo ese gasto (ya sea un detalle, cena, flores, serenata, etc.) y analiza que otras cosas hubieras podido pagar de tus gastos fijos con ese dinero, es decir: gasté $2,000 MXN, de los cuales pude haber pagado, mi plan del celular, internet, agua potable, luz, y muy probablemente, la gasolina de una semana. Seguro la mezcla podría ser muy diferente para todos, pero el punto es darnos cuenta de los gastos fijos que pudimos habernos quitado de encima. 

Hacer este ejercicio ayuda mucho para hacer conciencia a la hora de decidir si hago o no, un gasto innecesario. Otro ejercicio muy importante como bien menciona el portal unotv.com (coincido en que no es la mejor fuente, pero este argumento es muy claro y por lo tanto usaré la cita) Previo a pagar un producto se recomienda hacer tres sencillas preguntas: ¿lo necesito?, ¿lo quiero? y ¿lo puedo pagar? Si respondiste negativamente a alguna de ellas deberías pensarlo dos veces antes de hacer el gasto.” (Blog UNO TV. 2021. 14 febrero). 

Fuera de lo obvio que resulta el responderte esas preguntas, ¡NO DEBERÍAS COMPRARLO!, hay un motivo económico que resulta muy importante para NO hacerlo y nuevamente, ¡esto aplica para todos! (en caso de que sigas leyendo por no ser una de las 50 personas más ricas del mundo). Los gastos hormiga y los gastos innecesarios (ambos altamente relacionados al consumismo), son los 2 principales lastres (impedimentos) para crecer económicamente. Tengo muchos conocidos, que cuando empezaron su vida productiva ganaban $10,000 MXN y vivían muy bien con esa cantidad, cubrían sus gastos fijos $6,000 MXN (necesarios) y podían ahorrar $2,000 MXN, incluso darse pequeños lujos de $2,000 MXN (premios a su esfuerzo, que, en mi opinión, ahí es donde empieza el problema. El celebrar antes de la victoria es un error muy grave que siempre se paga caro. Aplica en muchos sentidos en nuestra vida.); un año después, y gracias a su buen trabajo, empezaron a ganar el doble, $20,000 MXN; apenas reciben la noticia es como si se hubieran sacado la lotería y fueran millonarios de inmediato, lo primero que hacen es pensar en qué cosas podrían gastar su dinero (hagan conciencia si no es algo que les ha sucedido en la proporción que fuera, el consumismo está muy arraigado en la cultura global moderna y creo que muchos somos víctimas sin darnos cuenta), empiezan a llegar a la mente todas las cosas que veían en la televisión o en las redes que deseaban tener, para hacer igual de felices que las personas que ven en los anuncios. En este ejemplo, sólo pasó un año y esta persona ya ganaba el doble, sus gastos fijos eran prácticamente los mismos; podríamos considerar un incremento del 10% considerando una inflación anual real, es decir, si sus gastos fijos eran ahora $6,600 MXN, ahorraba en esa misma proporción $2,200 MXN y gastaba en banalidades $2,200 MXN, dando un total de $11,000 MXN, teniendo un excedente mensual de $9,000 MXN; dinero suficiente para empezar una inversión inmobiliaria, que resultaría con el paso de los próximos 5-7 años, un ticket de lotería, ¡ahora sí ganador! Pero la realidad es que esta persona del ejemplo, al igual que la gran mayoría de nosotros, en el mejor escenario, sigue manteniendo la misma proporción de gasto fijo y ahorro sobre sus ingresos, pero su excedente no lo invierte, sino que lo gasta en lujos o cosas innecesarias. Creemos que ese aumento de nuestros ingresos va a pasar con la misma frecuencia, por lo que nos olvidamos del ahorro, pensando que: “no lo necesito, gano un buen de lana al mes”; nuestro consumismo aumenta sin control, al punto de terminar endeudados con tarjetas de crédito (ya que los bancos aumentan igual su capacidad crediticia mientras se frotan las manos y saborean el tener un consumista más en sus filas). Lo que empezó como un aumento de salario por un buen desempeño, termina en una crisis económica temprana y muchas veces catastrófica.

Para no ser tan negativos y cerrar este artículo de manera positiva y, sobre todo, propositiva, te hago la siguiente recomendación: por una parte, aplica los dos ejercicios que recomendaba al principio del texto: ¿Qué gasto fijo necesario podría cubrir con esta cantidad? y ¿lo quiero, necesito, puedo pagar? Por otro lado, quizá requieras hacer un cambio de paradigma, un cambio de filosofía de vida y enfoque. Creo que esto puede ser lo más difícil, pero como todo, haciendo conciencia con este artículo y siendo disciplinado, es mucho más fácil de lo que podrías pensar, y es una de esas cosas que, conforme vayas viendo los resultados, irás reforzando a conciencia.

Lo bueno es que, si no estás muy endeudado todavía, los resultados son casi inmediatos, por lo que no lo pienses, ¡y empieza YA! Para mí, el cambio de paradigma es entender que hay momento para todo, y que lo adecuado es pensar que estás en época de siembra (estoy seguro que ya habrás escuchado esta analogía de siembra y cosecha, o de que todo lo bueno o lo que vale la pena, conlleva un esfuerzo, pero lo has oído tanto porque es muy cierto), es momento de producir, de poner a trabajar tu dinero para obtener libertad financiera lo antes posible, tener dinero trabajando para ti (capital invertido), y que con los rendimientos de ese capital vayas creciendo económicamente hasta poder darte los lujos y premios que quieras sin exponerte a un problema financiero y económico. Si te mantienes enfocado en producir y no en gastar, estoy seguro que en un par de años (3-5) podrás gozar de esa libertad financiera que todos deseamos y de la que tanto se habla hoy, sobre todo si inviertes en bienes inmuebles (propiedades) que te puedo asegurar, son los instrumentos de inversión más seguros y más rentables. 

Por último, tampoco propongo vivir en la miseria acumulando riqueza absurdamente sin disfrutar. Para ser productivo hay que disfrutar y no tienes que gastar mucho para hacerlo, siempre hay forma de darnos premios sin tener que gastar más de lo presupuestado, ya sea para nosotros o para alguien más (como en el caso del 14 de febrero), siempre hay formas de generar felicidad con un detalle. Por otro lado, vivir preocupado por lo que gastas y volverte “el avaro” que no quiere gastar en nada, tampoco es sano emocionalmente; tus amigos y pareja seguramente se quejarán de este tipo de actitud y más allá de eso, anímicamente y emocionalmente, vivir con ese estrés de, “no puedo gastar” o “¿cuánto ya gasté?”, cada 5 min, no te ayudará a ser productivo, a enfocarte en la abundancia y crecer económicamente. 

ENFOQUÉMONOS en producir, conscientes de la etapa en la que estamos (sin importar la edad, TODOS estamos en época de siembra (a menos que seamos ya de las 50 personas más ricas del mundo) y buscando disfrutar tanto esta etapa como la vida en general, separando el disfrute del consumismo. 

Ahora, ¿ya sabes en qué vas a invertir tu dinero el próximo 14 de febrero?

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